Tu lista de clientes es lo que convierte reservas sueltas en personas que reconoces. Se llena sola con las reservas reales, así que se mantiene al día sin que nadie la escriba a mano.
Abre Clientes en el menú lateral. Los negocios nuevos empiezan vacíos: la lista crece con tus reservas en vez de llegar llena.
La forma más rápida de llenarla es desde una cita. Abre una y presiona Agregar como cliente; su nombre, teléfono y correo pasan tal como los escribió.
Agrega a alguien a mano cuando reservó por teléfono o llegó sin cita. Solo el nombre es indispensable, pero el teléfono o el correo es lo que permite que una reserva futura se vincule a esta misma persona.
Busca por nombre O por apellido: cualquiera de los dos lo encuentra. Escribe unas pocas letras en vez del nombre completo; la búsqueda coincide desde el inicio del nombre, no desde el medio.
Abre a cualquiera para ver sus citas y su conteo de ausencias. Ese número es el que conviene revisar antes de confirmarle un sábado lleno.